11/21/2016

Northside MTY 2016

 

Buen cartel. Un poco inesperada la mezcla de subgéneros metaleros los cuales iban desde el nu metal, pasando por el death, un poco de sinfónico, y el más aclamado localmente: glam.

Y es que la mayoría iban a ver a Kiss y a Twisted Sister. Monterrey es súper glam. 

Lo único malo del festival: la lluvia y el lodo. Todo era lodo y charcos. El cantante de Twisted Sister se desahogó y le gritó "Fuck You, bitch" a la madre de la naturaleza.

El primer show completo que vimos fue el de Haggard. Les dieron 30 minutos y eso es lo que duran sus rolas. Gran banda. Como para que les den dos horas de show. ¿Alguien sabe como se llama la soprano que cantó el cover de "Hijo de la luna" con la banda? Excelente. Buen show.

Después vimos a Devil Driver, los gueyes que entraron al cartel tras la cancelación de Suicidal Tendencies. Tocaban chido. Thrash metal para escuchar mientras te pones pedo.

Ah, por cierto, había área VIP. Eso no es nada metal (pero sí es glam). Estoy viendo ahorita en Facebook que la entrada VIP ¡tenía alfombra roja! ¡Como en los Oscars!

Pensé equivocadamente que esa banda Sabaton tocaba como Black Sabbath. Imaginen un metal industrial optimista. Los Rammstein de la superación personal. El vocalista, por su look, seguro era fan de Judas Priest. Ah, ¡y no había amplis! Bueno, al menos yo no vi ni uno desde mi ángulo. Era como si estuvieran escondidos. Tal vez los movieron para que el vocalista tuviera más espacio donde correr. Todo el show estuvo en modo aeróbico. Pero no mamen: ¿un show de metal sin amplis? Los amplis son los huevos del sonido del rock. Realmente esas liras sonaban débiles. Y vaya que pudimos comparar el volumen de las guitarras con el siguiente show: Sepultura.

Sólo basta la guitarra de Andreas Kisser para que valga verga todo el mundo. Y no se diga la batería de Eloy Casagrande, una máquina poderosa de ritmos que juega con el bajo de Paulo Jr, quien hizo que tronaran nuestros cráneos. Agreguémosle la agresividad gutural de Derrick Green, quien también agregaba percusiones. Mi show favorito de la noche. Gracias Sepultura.

Luego fuimos a cenar. Me chingé un burrito mientras escuchaba de lejos a P.O.D. No están tan mal para ser nu metal. Estuvieron ok para digerir la cena.

Y, ¿qué mejor banda para escuchar con el estomago lleno? ¡Carcass! Por supuesto. Una de las bandas más brutales que han llevado al death metal a territorios más melódicos, especialmente por las guitarras de Bill Steer, un genio de los riffs. Para mi gusto, ellos tuvieron los visuales más chidos del festival, con las clásicas imágenes gore de las portadas de sus discos, dándole un toque de psicodelia a su discurso extremo de tripas y viseras.

Después de Carcass vimos a Lamb Of God. "La última banda seria de la noche", dijo Maese, mientras nos dirigíamos al otro escenario, en un camino lleno de charcos, lodo y fans de Kiss. Muy buena banda Lamb Of God. De lo poco que me gusta de esa ola de bandas metaleras que surgieron en los dos miles. Tienen buenos riffs y el show está chido. En el escenario había varias pantallas proyectando imágenes que parecían sacadas de noticieros: desastres naturales, cultos religiosos volviéndose locos, charlatanes controlando masas, gente aventándose de puentes, entre otras cosas que le daban fuerza visual a su show. El bajista parecía un personaje de la Biblia. "¡Coooordero de Dios!", gritó un chilango borracho junto a nosotros.

Se acabo Lamb Of God, y en el otro escenario, ya estaban anunciando a Twisted Sister. Por cierto, a penas nos enterábamos que sería su último show en la historia. Realmente nunca fui fan de esta banda pero admito que me divertí mucho en su show en el que se sentía cierta nostalgia por ser el último. La mejor parte: cuando el vocalista hizo que todos cantáramos "¡Huevos con aceite!" en lugar de "We are not gonna take it!" A la mitad del set, los fans de Kiss ya estaban yéndose para alcanzar buen lugar en el otro escenario. Me sentí mal por Twisted Sister. ¡Su último show en la historia y la gente no se queda a verlo completo!

Agotados y mojados, nos fuimos a ver el show de Kiss, quienes después de que bajaran la cortina gigante con su logo, aparecieron en una plataforma aérea en la parte superior del escenario, como si fuera una nave aterrizando. Luces, fuego, pirotécnica. Todo muy espectacular. Cuando empezaron la primera rola pensé que su música le quedaba corta al show. No es que me parezca mala pero sí algo
simplona y, por momentos, infantil. De todas maneras, está cool ese aire setentero que vienen cargando desde que existen. Paul Stanley habla chistoso en el micrófono, como si de pronto fuera a contar un cuento para niños.

Dato curioso que leí en Wikipedia: las letras SS del logo de Kiss son parecidas a las de la SS de la insignia Nazi, un signo que ha sido prohibido por las leyes en Alemania. Así que, desde 1979, en las portadas de los discos de la banda y en su mercancía, han usado una versión alterna del logo, en el cual las letras SS parecen letras ZZ al revés. Este logo también se ha usado en Austria, Suiza, Polonia, Lituania, Hungría, e Israel, para evitar controversia.  

Sólo vimos 4 rolas y nos fuimos para evitar el amontonamiento de la multitud.  Ya estábamos más que servidos con las otras bandas. ¿Alguien sabe si más tarde Kiss tocó "God gave rock and roll to you II"? Pinche rolón.

Buen festival. Desde el último Nrmal que no me tocaba ver un line up decente. Sólo una sugerencia para Monterrey: ¡Más metal y menos glam!

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