7/30/2007

Necesito un masaje


Mi intención era pegar este flyer en muchos maispeises pero es imposible. Cada vez que entro a uno mi computadora se cicla. Maldita sea. Pinche Tom, deja de enviar boletines y arregla ese pedo.

No pueden perderse a Ninetynine. Abajo incluyo un video para que conozcan mejor a esta banda australiana. Tampoco pueden perderse a Pretzel*, ¡mucho menos a Piyama Party!

7/20/2007

Pequeñas bandas sonoras


En días recientes grabamos temas instrumentales para tres videos hechos por nuestro amigo Horacio Flores, fotógrafo y director de comerciales quien propuso trabajar en equipo para producir material audiovisual. Esto ha sido un ejercicio de sensibilización en el que cada quien propone, a través de sus medios y herramientas, formas de expresión basadas en ideas establecidas. Suena muy sofisticado, qué barbaridad. Bueno, el punto es que nos divertimos de lo lindo al ver nuestros trabajos complementados.

Este es el link donde Lacho sube algunos de sus videos y donde incluye los tres que musicalizamos. “Buenos Aires por Lacho”, “Colonia a Montevideo” y “Sus caderas en el tablero”, son propuestas experimentales que mezclan imágenes cotidianas con música inspirada en la misma onda. El tema de “Sus caderas en el tablero” incluye un solo de guitarra tocado por Maiki quien le puso el toque jazzero que las mismas imágenes sugieren. Cada video dura entre minuto y minuto medio.

Por otro lado, Lacho también es diseñador gráfico. Me envió unos diseños (como el que puse en este post) que podrían usarse para un flyer o para un disco de Piyama. El problema es que no tenemos tocadas ni discos.

Link de videos de Lacho
Link de fotos de Lacho
Myspace de Lacho
Blog de Lacho

Saludos a Lacho.

7/12/2007

Mi abuela: el blog que internet necesitaba


Originalmente teníamos la idea de sacar una revista virtual, rentar un dominio y un host pero eso involucraba inversión de dinero y tiempo para diseñar. Preferimos no quebrarnos la cabeza y aprovechamos que blogger es un servicio gratuito cuyo formato conocemos bien. Así que sacamos este blogecito al que subiremos información relacionada con la cultura del rock y las artes. Será una especie de revista miscelánea que usará diferentes géneros periodísticos como la reseña, reportaje, crítica social, entre otros.

Estamos abiertos a recibir colaboraciones a: miabuelaesjazzista@gmail.com

¡Pónganse a leer!

Blog de Mi abuela

7/10/2007

Hasta el chango está confundido


Ni Maiki ni yo sabíamos que el próximo sábado estamos incluidos en esta tocada. A cuatro días del evento ningún organizador se ha puesto en contacto con nosotros. Tal vez tengan la idea de que el aviso se trasmita de boca en boca como si no existieran medios para hacerlo. Estamos agradecidos de que nos hayan tomado en cuenta pero lamentablemente no podremos participar en tan elegante evento. ¡Es que estamos enterándonos demasiado tarde! Ni siquiera hemos ensayado últimamente.

Un momento… Veo que en realidad no somos nosotros quienes aparecen en el flyer sino unos tales “Piyamas Party”. Por poco se llaman igual que nosotros. Ya decía yo que no teníamos un nombre tan original. Ni hablar.

Pido disculpas por haberme quejado inútilmente de que no nos avisaran con tiempo de esta tocada, cuando en realidad ni siquiera estábamos invitados. De todos modos este post tiene la intención de hacerles publicidad aún y cuando el flyer parezca volante de paletería promocionando deliciosos esquimales para la temporada de calor.

7/07/2007

Lovetres, Patas de Hilo y House Autóctono en el Mandala


La tocada a la que fuimos el viernes por la noche no tiene nada que ver con el show metalero que reseñé hace días. Siento que este tipo de variedad me hace sentir en una ciudad con suficientes opciones de entretenimiento aunque en realidad no haya mucho de donde escoger.
El viernes debutó en el Mandala el grupo Lovtres, alternando con Patas de Hilo y House Autóctono. Cuando llegamos pudimos escuchar desde afuera que Lovetres ya estaba tocando. Su concepto es muy diferente al de cualquier banda local. Experimentan con música electrónica combinando recursos del rock, utilizando secuencias tecno-pop adornadas con guitarras y una voz femenina. Una mezcla de Moenia y Fangoria. Sus temas podrían ser tocados en estaciones de radio de música moderna en español. También tocaron un cover de Juan Gabriel, algo inesperado. Nunca imaginé una banda local haciendo un cover así.


Cuando las Patas de Hilo subieron a tocar todos los fans ya estaban gritando. Desde la primera rola estas chicas se mantuvieron seguras de si mismas, dejando que todo fluyera natural como si fuera un ensayo con amigos. Honestamente me sorprendí que sonaran tan profesionales. Sus composiciones están muy bien cuidadas, ofreciendo canciones con corazón pop y un estilo que nos recuerda a Ella Baila Sola, Avril Lavigne y a esas bandas de chicas que hacen rock comercial con letras acerca de sus novios. Les favorece el hecho de que en México hay pocas bandas de rock completamente femeninas.

House Autóctono, el DJ que cerró el evento, empezó su show con unas proyecciones en las pantallas del antro. Apareció él explicando su concepto al mismo tiempo que dejó sonar la introducción de su set electro-prehispánico el cual propone la unión de la música electrónica con elementos caracteristicos de la música que hacían las culturas antiguas. El show fue complementado con performances de bailarinas de danza contemporánea y un matachín haciendo rituales y bailes exóticos que lo llevaron a colgarse de los tubos del antro: todo un Tarzan de discoteca.

7/01/2007

Sábado por la noche en el infierno

Llegamos puntuales al lugar citado de la tocada black metalera titulada “The Return of Black Hordes”. No recordábamos exactamente la ubicación de aquel salón al que asistimos hace 14 años a otro toquín. Así que antes de llegar bajamos los vidrios del coche para guiarnos a través de la gritadera y los tamborazos. También esperábamos ver algún grupito de muchachos vestidos de negro afuera del local. Nada de eso sucedió al estacionarnos justo en frente del salón indicado. Ahí sonaba música norteña y sólo encontramos un individuo con playera metalera que amablemente nos indicó el lugar a donde se cambió tan elegante evento. Nos dirigimos hacía allá dándole aventón a otro asistente que parecía el hombre lobo con playera de Lacrimosa. Cotorreamos un poco con él en el camino. Yo no entendía la mitad de las cosas que decía. Sus colmillos provocaban la mala pronunciación de algunas palabras.
Al acercarnos al otro salón por fin pudimos escuchar el ruidazo que esperábamos. Era un salón de eventos con techo de lámina y una iluminación de fábrica. Me pregunto si la gente que organiza ahí sus bodas y bautizos está enterada de que en ese local se organizan tocadas de rock satánico.


Desconozco el nombre del grupo que abrió. De hecho no supimos el nombre de ninguna banda, sólo Black Vomit, el plato fuerte. Fue imposible descifrar en el flyer el logo de cada banda pues no incluyeron el nombre con letras normales. Quienes hayan visto logos black-metaleros sabrán que sus diseñadores gráficos ponen mucho empeño en elaborar tipografías completamente incomprensibles. Por esa razón y por ignorancia propia, esta reseña no podrá referirse de nombre a todos los grupos del evento.

Cuando llegamos estaba abriendo un grupo local formado por integrantes bastante jóvenes. Se notaba que tenían poca experiencia. Aún así se defendían y parecían una banda muy prometedora de black metal. A ellos le siguieron otros locales cuyo vocalista estaba maquillado y tenía la clásica voz black metalera: aguda y chillante como los gritos de la chica de El Exorcista. Ahí me di cuenta que el pedestal del micrófono era una cruz invertida que seguramente mandaron fabricar en un taller satánico de soldadura. Esta banda tocó un cover que yo esperaba escuchar con todo mi corazón darky metalero: “Into the Pentagram”, un icono del black metal compuesto por Samael, banda legendaria de Noruega.


Los siguientes en subirse al escenario fueron unos regios cuya imagen estaba muy desequilibrada: un bajista de pelo corto con look de rockero indie; un vocalista también de pelo corto con cara de soldado que poco a poco fue agarrando tremenda borrachera con tequila; un guitarrista flaco y greñudo de rizos pronunciados; un baterista greñudo con el look del metalero promedio mexicano; y un tecladista oscuramente extravagante vestido con capucha negra que hacía coros guturales y veía al público con ojos del demonio. Tocaron un black metal clásico estropeado por el sonido tan deficiente que rentaron los organizadores.
A ellos le siguieron otros regios cuya alineación era poco atractiva: vocalista, baterista y guitarrista. Ni un teclado, ni un bajo. A pesar de ser una banda tan limitada se defendieron pues tanto el guitarrista como el baterista eran muy buenos. El vocalista tuvo la mejor voz de la noche. Además se aventaba su show tirándose al suelo, quemando playeras, azotando cadenas al suelo y lanzando flamas con un aerosol.

Me desconcentré con las bandas que siguieron. En realidad me aburrí de que el sonido estuviera tan terrible además de que un grupo se tardó mucho en su set tocando covers de Iron Maiden. También fue decepcionante que las últimas dos bandas eran proyectos de los mismos grupos que ya habían tocado, sólo que los integrantes tocaban instrumentos diferentes. Tiré a lión y fui a sentarme por ahí a observar a la gente. Habría unas 90 almas darkys. Me di cuenta que realmente hay una escena metalera en Monclova y que la mayoría se conocen entre sí. Me tocó estar cerca de una pelea que no pasó de aventones pero que sí alteró un poco la fiesta. Lo más patético fue que quienes la iniciaron eran unos treintones. ¡Tan grandotes y con esos desplantes! El vocalista de la banda que estaba tocando les
empezó a gritar que mejor se hicieran unas puñetas envés de golpearse. Vaya solución.


Ya me quería largar pero también quería ver a Black Vomit. Pensamos que sería bueno escuchar mínimo dos canciones. Su bajista era el doble de Slash. Tenía sombrerito, botas y toda la cosa. Era extraño ver a un tipo con ese look en una banda de black metal. En realidad escuchamos una rola y media porque a la mitad de la segunda el ampli del guitarrista dejó de escucharse y dejaron de tocar para que arreglaran tan inoportuno detalle. Nos dio hueva y nos fuimos.