10/27/2005

Halloween me gusta más cada año

10/25/2005

The A-ha Experience Live Weekend

28/10 Bar Clandestino
29/10 Garage
Monterrey, N.L

Alternando con Ruidos En El Techo, Ya No Llovera En Septiembre y el Punyx.



¿Alguien vio pasar un gato marrón?

10/18/2005

Rave On!

El rock & roll sigue vivo. Bandas como The Raveonettes están haciendo un excelente trabajo manteniendo la tradición de componer buenas canciones de rock. El dúo danés formado por Sune Rose Wagner y Sharin Foo editó este año "Pretty in Black", bello LP con 13 melodías capaces de convencernos que fueron hechas en los años 60. Esta vez guardaron sus pedales distorsionadores y se concentraron en componer un disco impecable con ese sonido nostálgico que el tiempo le ha dado al surf, al folk, ramas del más puro rock. “Red Tan” es mi canción favorita. Sensual y juvenil me hace imaginar a un chico y una chica teniendo sexo una noche ardiente de verano.

Al entrar a su página encontré una amarga noticia: varios instrumentos de la banda fueron robados en Brooklyn, NYC, el pasado viernes 7 de octubre. El equipo incluía un bajo Rickenbacker de 1974 y una Fender Jazzmaster de 1961. Mi más sentido pésame para los Raveonettes. Perder un instrumento es como perder un ser querido. Ojalá aparezcan estas bellezas.

10/13/2005

Esas amistades

Una mamá le dice a su joven hijo:
-Te prohíbo que te juntes con muchachos que se drogan.
-¡Pero mamá! ¡Voy a quedarme sin amigos!

10/11/2005

Arterias mandadas a la verga

Anoche, como todos los lunes, me reuní con mis amigos de la prepa. Tenemos la costumbre de preparar una cena especial para iniciar la semana. Hemos hecho sushi, carne asada, discada, etc. Esta vez se trató de una cena a base de pasteles y pays: un paraíso para mí. Me volvió loco estar frente a un buffet con la más exquisita repostería. Fue una noche glotona, deliciosa. Una rebanada tras otra mientras Pittsburg le daba en la madre a San Diego en ESPN. Si no hubiéramos visto este partido, la reunión hubiera parecido una despedida de soltera, donde según he escuchado, cada señora lleva un pastel.
Estoy pensando en moderar más el azúcar que consumo. No quiero ser diabético. El azúcar me preocupa más que cualquier sustancia que acostumbra entrar a mi organismo.

10/04/2005

Vacaciones en Austin City Limits

Aquí comparto mi experiencia de lo que fueron los dos últimos días del festival Austin City Limits. No alcancé boletos para el primer día. Me hubiera gustado hacer este post saliendo del evento para dar el chisme calientito pero hasta ahora tuve la oportunidad de sentarme a escribir.

Un saludo y un abrazo a Roberto y a Solange quienes me acompañaron.

24/09/2005
Llegamos a la 1pm, tres horas después de haber empezado el festival. Aqualung, una banda inglesa, estaba tocando y aprovechamos para comprar cervezas y dar un vistazo al parque pues no valía la pena ver a este grupo del que sabíamos poco y su repertorio sonaba a las canciones tranquilas de Coldplay: super aburrido. Decidimos agarrar un buen lugar para el show de Built to Spill quienes tocaban en otro escenario después de Aqualung. Debo mencionar que los shows empezaban increíblemente puntuales a excepción de Oasis que empezaron 15 minutos después. Y bueno, Built to Spill apareció en el escenario y poca gente se juntó a verlos a pesar que la banda es toda una institución. Llevan varios años tocando un rock garagero melódico y divertido. No prendieron nada. Tal vez se deba a que les tocó una hora en la que el sol picó terriblemente y la mayoría de la gente no tenía humor de bailar. El grupo se vio apático, nada emocionado. Creo que debió haber algún resentimiento por parte de las bandas que tocaron más temprano pues mientras más temprano se programaba su show menos gente iría a verlos. Yo esperé que el vocalista hiciera más desmadre, dijera mil mamadas por el micrófono, rompiera guitarras o algo así, pero el vato se limitó a tocar su lira, cantar, cerrar los ojos, decir gracias con timidez. Un personaje interesante. Aparenta estar cerca de los 40 y su calvicie me recuerda a un profe de historia que tuve en secundaria. Los demás miembros también se veían betabeles a excepción de un tercer guitarrista greñudo que se ponía a tocar un tambor en las rolas que no tocaba lira. A pesar de la gueva que la banda irradiaba, disfruté mucho el show. Una banda con tres guitarras es poco común. Sonaron bien pero no es una banda de festival. Me gusta más para un barecito.
Luego le tocó el turno a The Frames, una banda Irlandesa de la que sólo conocía una rola que la verdad me parecía muy depre y aguitada. Sin embargo tocaron un repertorio muy prendido y desmadroso. El sol todavía ardía como el infierno pero el público estaba realmente prendido (moviendo la cabeza, los gringos casi no bailan o brincan).
El siguiente show fue Death Cab for Cutie, una aclamada banda de Seattle que dio un buen show aunque no tan espectacular para mí pues nunca me ha llamado la atención ese rock nerd que tocan y que suena un poco a música para adolescentes inseguros que la pasan tirando gueva y soñando con chicas que nunca tendrán . Eso sí, ahí estaban bastantes fans de ellos coreando las letras, moviendo la cabeza, tomándoles fotos. Puros nerds.
Escapamos del show de los Death Cab antes de que terminara para alcanzar buen lugar en el show de los Fiery Furnaces. Estábamos casi adelante y nos tocó ver como los hermanos Friedberger probaban sonido junto con su bajista y baterista. El encanto de Eleanor prendió a todos antes que empezaran a tocar. Traía una camiseta amarrilla que decía “Texas has it all” y lanzaba miradas tímidas mientras afinaba su guitarra retro color verde. Su hermano, vestido de negro, parecía un tipo simpático tras los teclados. Excelente show. La creatividad de los Fiery es bastante extensa y la energía de sus canciones pusieron a bailar a uno que otro gringo (no que no bailaban). Me encantó el sonido de la guitarra y la voz de Eleanor en vivo. Sus ojos miraban a la gente como si las viera una por una, tratando de reconocer a alguien o algo así. Fue en este show donde empecé a ponerme pedo y a gritar “¡otra! ¡otra! ¡otra!” al final del show como si estuviera en México.

Después siguió el turno de Jet pero lo vimos de lejecitos pues sólo conocíamos una rola y la verdad nos dio gueva estar entre tanta multitud.
Nos adelantamos al show de Bloc Party que empezó al atardecer. Fue el show más prendido del día. De verás que estos muchachitos londinenses traen mucha energía con su sonido post-punk influenciado por The Clash, Joy Division y The Fall. Es interesante la imagen multicultural del grupo: un baterista oriental, un vocalista negrito y un bajista y guitarrista europeos. Todos con pose anti-rockstar dieron un show que se convirtió en una verdadera fiesta.
Cayó la noche y le tocó el turno a Oasis. Roberto fue el único que asistió. Solange y yo nos desafanamos. En el bar ya no querían venderme cerveza porque andaba super orate. Esos barmans gringos son muy responsables. En México les hubiera valido verga.
Según Roberto el show de Oasis estuvo más o menos. Recuerdo escuchar Wonderwall a lo lejos. Muy pocos recordarán a Oasis en 10 años.
Después del festival nos fuimos a la calle 6 la cual estaba llena de negros evacuados de Lousiana. El huracán Rita mando muchos a Austin a agarrar el pedo.
Y ahí terminó la noche después de cenar una horrenda pizza que sabía a cartón. Había otra pizzería a la que no fuimos porque los meseros parecían tener hepatitis, según Solange.


25/09/2005
Último día de festival. Más soleado que el anterior. Un Sunday que realmente hizo honor a su nombre. Llegamos cuando M83 estaba a punto de empezar. No se juntó tanta gente lo cual facilitó el acceso a un buen lugar. Al igual que todos los grupos en el festival, M83 fue presentado por el locutor de alguna estación local de radio. Ahí estaba puntual el cuarteto francés bajo el sol texano. Empezaron su repertorio de rock futurista de igual forma que lo hicieron el viernes por la noche en el club que ya les platiqué. Obviamente el sonido del festival estuvo mucho mejor. Sonaron casi idénticos a sus discos. Tocaron más rolas que en el club y una versión más larga de “Don’t save us from the flames” con ese coro sampleado que dulcemente canta: “¡Tina! ¡Tina! ¡Tina! ¡Tina”, un misterioso nombre que se acomodó muy bien a la línea de la melodía. Lo único que no me gustó fue que tocaron a la luz del día. Sus rolas tienen un ambiente nocturno y se antojan ser escuchadas debajo de las estrellas. Creo que la música de M83 sería del agrado de algún astrónomo roquero que gusté observar el cielo con música de fondo.
Había gente que estuvo en el club. Lo bueno de tanta luz es que podía apreciarse la fender jaguar azul de Anthony Gonzales y la de su guitarrista quién traía otra jaguar color cereza además de una retro plateada que se iluminaba cuando le daba el sol. Excelente show. Me da orgullo decir que he visto dos veces a M83 quienes poco a poco están convirtiéndose en una banda de culto.

Luego siguieron The Doves y The Bravery consecutivamente. A ambos los vimos de lejecitos bajo una pequeña sombra que muchos desearon. Luego fuimos a conseguir un buen lugar para ver a los canadienses The Arcade Fire, otra de las bandas por las que asistí al festival. Que bonito show se aventó esta banda de dark folk. Era toda una orquesta de 12 músicos, vestidos muy propios como si estuvieran en un funeral. La química entre ellos era muy especial. Parecían una familia unida. Se turnaban los instrumentos en cada canción. De repente veías al baterista tocando la guitarra y a la tecladista dándole a los tambores. Dos de los miembros se encargaron de hacer coreografías que animaron más la tocada. Cuando no tocaban ningún instrumento, agarraban baquetas y se ponían a pegarle a tambores, platillos doblados y cascos de motociclista de una manera muy bailable. Uno de ellos se tiró al suelo como si estuviera muerto después de haber hecho el papel de percusionista-hiperactivo-experimental durante una canción. Mientras tocaron “Wake up” fue el mejor momento que pasé en el festival. Se me puso la piel de gallina y los ojos llorosos de felicidad, reacciones que también tuve con M83, The Fiery Furnaces y Bloc Party, pero con los Arcade Fire fue más intenso. Tocaron completo su disco “Funeral” y alguna que otra rola que tal vez sea incluida en su próximo material. Todos hacían coros y el resultado era hermoso, como si cantaran los ángeles. Un dark folk muy original y prendido con ciertos aires de Belle & Sebastian y de The Cure. The Arcade Fire se está volviendo un grupo importante dentro de la escena indie pues está aportando material valioso para el rock en general. Brillante.

Luego nos fuimos a ver a otra banda folkie: The Decemberists. No fue un show tan prendido pero sí especial pues tienen muy buenas rolas y fue divertido ver al frontman con un saco de rayas rojas y blancas. Me recordó a Kentucky Fried Chicken. Buen show.
Luego llegó un gran dilema: Wilco y Franz Ferdinand tocando al mismo tiempo en diferentes escenarios. Optamos por ver a Franz pues trae un sonido más prendido que Wilco además que ya nos habíamos dado una dosis suficiente de folk con The Arcade Fire y The Decemberists. Una carpa gigante cubría la parte trasera del escenario con la portada del nuevo disco de Franz Ferdinand cuya fama ha crecido bastante al grado de aparecer en MTV con cierta frecuencia. Tocaron completo el último disco. Los integrantes aprovecharon bien el espacio del escenario y se desplazaron de un lado a otro con sus instrumentos prendiendo a miles de fans (incluyendo fans de Coldplay quienes tocarían después de ellos y estaban ahí para alcanzar buen lugar).

Vimos algo curioso en este show. Algo que yo había visto en otras presentaciones de este festival y que me llamó mucho la atención: una gorda sobresalía entre la multitud ubicada del lado derecho cerca del escenario. Estaba dando la espalda al grupo, dirigiéndose a la gente. Quizá estaba sobre una tarima o algo así. Bailaba moviendo los brazos mientras las canciones eran cantadas. ¡Era una traductora para sordos! Sí, de esas que salen en los noticieros. Ahí estaba traduciendo las letras de las canciones a través de señas. Muy prendida la gordita. Los gringos piensan en todo. Honestamente pienso que es algo tonto. ¿Realmente los sordos van a los conciertos?
Terminó Franz Ferdinand y esperamos una hora a que empezara Coldplay. La verdad es una banda que no me interesa en lo absoluto. Sólo conozco “Yellow”. Sin embargo valió la pena ver el show que dieron. Tenían una pantalla rectangular enorme donde pasaban imágenes que iban al ritmo de la música. Hubo muchas luces que no veías en otros conciertos y pelotas gigantes amarillas que fueron lanzadas en ya saben qué rola. El vocalista cambió las letras de varias canciones haciendo referencia al festival, al calor de mierda y a The Arcade Fire: “aren’t they fucking great?”, dijo con su acento inglés. Varias veces los aclamó quizá por compromiso. El tipo debe estar consciente que The Arcade Fire es una banda mejor que Coldplay y que probablemente lleguen a ser más grandes que ellos en un futuro.
A mitad del show de Coldplay yo quería largarme. Era el último show y no tenía humor para sus canciones de pop romántico. Además ya estaba más que satisfecho con las otras bandas que vi. No terminé ebrio pero sí más jodido que un día antes. Esta vez no fuimos a cenar pizzas de cartón a la calle 6. Fuimos a un Wendy’s por unas hamburguesas que me volvieron a la vida y a reflexionar con más claridad sobré lo qué había sido de mis vacaciones: una fiesta de cuatro días en Austin y una torna fiesta por seguir en Monterrey y Lamadrid, Coahuila. Ahora me queda un año para tomar mis siguientes vacaciones. Ojalá pueda irme a Lollapalooza.

10/01/2005

M83 / The Double / Mates of States

24/09/05
Vaya inicio de vacaciones. Después de manejar horas a Austin, descansar en el hotel y cenar la mejor hamburguesa de mi vida en un Food Rockers, estaba más que emocionado en la fila para ver a M83 en un club de la calle 6. Esperé ver menos gente pues M83 aún no es tan popular además de que esa misma noche los boletos estaban agotados para The Arcade Fire en otro club. Sin embargo bastante gente asistió a la tocada, muchos con la intención de ver al grupo en medio, Mates Of States, un dúo formado por un joven matrimonio de San Francisco. La esposa se hacía cargo de los teclados y el esposo de la batería. Ambos vocalistas, prendieron a sus fans con su indie pop gospel que consideré bueno pero falto de instrumentos (de jodido metan un bajo), aunque acepto que hubo momentos en los que sonaron como si fueran cuatro miembros gracias al buen dominio de sus teclados, tambores y platillos. Letras graciosas, diálogos improvisados entre rola y rola, emocionaron a los fans que no dejaron de cantar, bailar y reírse. Fue la banda que más prendió. Me aburrieron un poco a diferencia de The Double, quienes abrieron y dieron un show bastante bueno con su sonido influenciado por Joy Division , Bauhaus y no sé quién más. El vocalista hizo un excelente trabajo cantando, tocando el bajo y usando sintetizadores en una que otra rola. Su voz grave y dulce fue lo que más me agradó. El tecladista lució el sonido de sus sintetizadores análogos, llenando las canciones con ruido inteligente. El baterista le pegó a los tambores con harta energía y de repente se reía solo como loco. El guitarrista no era tan bueno. Tocó una especie de mandolín eléctrico y eso fue su máximo atractivo. La gente les aplaudió pero no se prendió tanto como con los Mates of State lo cual me hace pensar que el mercado roquero de Austin está más inclinado por un pop gracioso y simple que por un rocanrol oscuro y real.

Cuando M83 entró al escenario esperé ver una pequeña banda de dos o tres miembros pues escuché que este proyecto actualmente está formado por un integrante y pensé que este traería desde Francia un par de músicos invitados. Sin embargo, Anthony Gonzales trajo 3 músicos que realmente parecían formar una banda. La química y la imagen de conjunto fue perfecta. No esperé que trajera un baterista pues los beats de “Before The Dawn Heals Us”, su último disco, son muy complicados y me imaginé que habría una caja de ritmos. Ya se imaginaran los tamborazos de este baterista francés. Para mí fue un sueño hecho realidad presenciar una tocada de M83 cuyo sonido es una mezcla de My Bloody Valentine con un space rock y ciertos aires industriales. Puede ser muy ruidoso y prendido pero también ambiental y dulce. Es un proyecto donde casi no hay voz, se usan samplers de bellos coros femeninos, diálogos, ambientes oscuros y delirantes. Pienso que tiene bastante mérito el hecho de no cantar y prender sólo con música. Es increíble que en una hora de show el líder de la banda sólo canto ¡4 rolas! A todos los del grupo se les veía felices de tocar en Estados Unidos después de haber aterrizado en Houston y donde el huracán Rita evacuó a toda la ciudad. “Manejamos muchas horas para estar con ustedes”, dijo Gonzales refiriéndose al congestionamiento en la carretera Houston-Austin cuyo trayecto normalmente es de 2 o 3 horas pero ese día gente de Houston llenó la carretera escapando de Rita. Yo escapé de mi rutina y de mi país y ahí estaba emocionado y borracho en la tocada de M83.

The Flametrick Subs
La noche no terminó después de M83. Me colé a otro club para ver el show ya empezado de una extraña banda de rockabilly satánico llamada The Flametrick Subs. Sólo escuché tres canciones que me impresionaron por la voz macabra del vocalista que al igual que guitarrista tenía alrededor de 40 años. Los demás miembros eran jovenes incluyendo a un bajista ¡sin mano izquierda! Tocaba uno de esos bajos mamalones (¿tololoches?) y presionaba los trastes con el extremo de su brazo sin mano. Wow. También debo mencionar que traían una baterista bastante buena, coporal y musicalmente hablando. El show fue animado por dos chicas llenas de tatuajes, vestidas de porristas con el triple 6 estampado en sus blusas. También estaban bien buenas.
Me quedé con ganas de oír más de ellos pero eran casi las 2am y el antro estaba por cerrar. Qué grupo. Hasta siento que lo soñé.