10/11/2005

Arterias mandadas a la verga

Anoche, como todos los lunes, me reuní con mis amigos de la prepa. Tenemos la costumbre de preparar una cena especial para iniciar la semana. Hemos hecho sushi, carne asada, discada, etc. Esta vez se trató de una cena a base de pasteles y pays: un paraíso para mí. Me volvió loco estar frente a un buffet con la más exquisita repostería. Fue una noche glotona, deliciosa. Una rebanada tras otra mientras Pittsburg le daba en la madre a San Diego en ESPN. Si no hubiéramos visto este partido, la reunión hubiera parecido una despedida de soltera, donde según he escuchado, cada señora lleva un pastel.
Estoy pensando en moderar más el azúcar que consumo. No quiero ser diabético. El azúcar me preocupa más que cualquier sustancia que acostumbra entrar a mi organismo.

No hay comentarios.: